¿LOS HIDRATOS DE CARBONO SON EL DIABLO?

¿LOS HIDRATOS DE CARBONO SON EL DIABLO?

por Rod Montana

Saber manejar los carbohidratos es clave. Gran parte de la decadencia física que existe es por el añadir este macronutriente en exceso.

En resumidas cuentas el exceso calórico, y sobre todo el exceso de secreción de insulina, que regula el azúcar cuando se consumen demasiados hidratos de carbono, es lo que nos engorda sumado por supuesto a un superávit general.

Hay gente que hace 3 horas diarias de ejercicio y aún así no bajan de peso. Desde que tenemos acceso a la agricultura, no hace realmente tanto tiempo atrás, hemos diversificado nuestro consumo de alimentos, pero comemos demasiados hidratos de carbono por lo general.

Pero.. ¿qué son los hidratos de carbono y por qué hay que tener cuidado con ellos? Básicamente es el macronutriente que es la fuente primaria de energía. Todos los hidratos de carbono se sintetizan en su molécula más simple que es la glucosa, el “azúcar de la sangre” y producto principal del metabolismo de los carbohidratos.

Entra a nuestro torrente sanguíneo bajo esta forma y proporciona toda la energía que necesita nuestro sistema nervioso central primeramente. La glucosa no utilizada directamente se almacena en el hígado o músculos en forma de glucógeno; el resto se convierte en tejido graso.

Para sentirnos fuertes y con energía debemos poner cuidado al tema del glucógeno, sus reservas son limitadas y sólo podemos almacenar unos 300- 350 gramos cuando las reservas están al máximo. Un tercio se almacena en el hígado y el resto en los músculos.

El glucógeno del hígado está disponible de uso inmediato y se convierte en glucosa cuando el cuerpo lo necesita, por ejemplo en una situación de emergencia como tener que correr al ver un depredador ( esta es la función inicial, ahora la emergencia pasa a ser correr porque tu mujer te dice que te apresures o el jefe te manda a hacer algo).

Todo esto causa un desbarajuste a nivel hormonal, el páncreas segrega demasiada insulina de golpe para nivelar los niveles de azúcar en sangre y empieza un proceso de decadencia.

Entender esto es sumamente importante para tu bienestar, es algo que no tenemos en cuenta y es realmente de lo más importante en nuestras vidas. Al contraerse los músculos, el glucógeno se transforma en ácido láctico en el torrente sanguíneo y de ahí al hígado. Las reservas de glucógeno duran de 2 a 15 horas aproximadamente según nuestras actividades.

Un entrenamiento fuerte puede agotar gran parte de las reservas. Cuando esto pasa y se agota el glucógeno, el cuerpo pasa a echar mano de fuentes de energía menos eficientes como los aminoácidos que pueden ser transformados por el hígado en glucosa para servir al cerebro y sistema nervioso. Pero esto significa un estrés muy fuerte para el hígado y merma la capacidad de los aminoácidos para formar músculo y reparación.


Las mejores fuentes de carbohidratos son las frutas y vegetales. Las gramíneas integrales como el pan y algunos cereales y tubérculos constituyen buenas fuentes, pero es muy difícil que alguien necesite una saturación de estos alimentos.


Es porque aún entrenando mucho, es fácil comer 1.500kcals de golpe. Y es muy difícil quemar esas calorías. De veras es jodidamente difícil quemar 1.500 ó 1000 calorías. Tendrías que pasar horas en un día para poder hacerlo. Así que velo de esa manera.

Cuando tengas ganas de esos pancecillos extra u otra porción de arroz o pasta, recuerda el esfuerzo o las privaciones posteriores que vas a tener que hacer.
Está demostrado, hasta con estudios en niños, que los que postergan las actividades lúdicas para después, suelen ser más exitosos en la vida. Si tu vida gira en torno a comer, pensar en comer, y tragar como si fuera tener sexo con una veinteañera buenorra con un cuerpo en forma, te va a ser imposible ponerte en forma.

Esto es algo que no se tiene en cuenta pero funcionamos en base a motivaciones. Si no hay un objetivo claro no hay motivación. Es casi imposible motivarse de la nada y tener una meta difusa.

A mí mismo me pasa, cuando no tengo ningún plan de acción determinado mi estado de forma deja mucho que desear, aún conociendo bien mi cuerpo y las variables.
Hay veces que comer ni siquiera lo hacemos por necesidad. Es gula. Tampoco ayuda que a veces la comida tiene endulzantes, sodio o saborizantes como el glutamato monosódico (una sustancia realmente terrible), que engañan a nuestro paladar, como por ejemplo los Doritos. Es lo mismo que con el tabaco. Lo llenan de químicos artificiales que enganchan.

La comida procesada también te mata, sólo que no es tan dramático.

Comer tiene que significar alimentar bien tu cuerpo, tu templo. No meterle cualquier porquería que nos venden las multinacionales con ganancias millonarias que sólo quieren tu dinero en forma de galletitas, refrescos y casi cualquier cosa que venga envasada.

Va a ser un duro golpe al principio, pero después valdrá la pena. Te dará hambre seguramente, pero no es más que dejar que tu apetito se normalice mediantes las hormonas grelina y leptina. Cuando has estado años de tu vida engullendo carbohidratos como una horda de zombis yendo a por cerebro, es normal que necesites un período de adaptación.

Tampoco seas tan duro contigo mismo y dejes todo de repente (digo, si puedes hacerlo, mejor), de 3 refrescos pasa a medio diario. De 20 cigarros pasa a 5. De 300 gramos de carbohidratos diarios ( cantidad altísima salvo que seas un deportista de alto rendimiento), pasa a la mitad. Así es más sencillo.

3 respuestas a «¿LOS HIDRATOS DE CARBONO SON EL DIABLO?»

  1. Bueno Rod me alegro por este emprendimiento de tu página , muchos éxitos en todo hace años veo tus vídeos la visión que tienes es muy interesante, sigue adelante con todo un saludo grande

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