LA CRUDA REALIDAD DE LA CHICA QUE TE GUSTA. PARA CABALLEROS BLANCO Y MANGINAS

LA CRUDA REALIDAD DE LA CHICA QUE TE GUSTA. PARA CABALLEROS BLANCO Y MANGINAS

por Rod Montana

Esta es la historia de Miguel, un hombre “enamorado” y todo lo que tiene que hacer por el “amor” de una mujer. Real como la vida misma.

Miguel conoció a Ana en la empresa donde ambos trabajan. Es una chica mona, sin ser nada del otro mundo. Pero a veces coquetean un poco cuando el jefe les da su hora de permiso. 

Miguel, con la mentalidad buenista de «ella lo merece todo», le pregunta tímidamente por Instagram si pueden quedar a cenar un día después del trabajo. 

Ana recibe a diario mensajes de al menos 5 hombres tirándole los tejos invitandola y unas 10 notificaciones alabándola por tomarse selfies con un prominente escote. Miguel recibe likes de algún amigo o familiar. 

Su casilla de mensajes está tan hueca como la cabeza de Maluma. A pesar de apenas contar con 28 años, se van notando en su cara y cuerpo las numerosas juergas con los consecuentes desvelos, alcohol y algo de gravedad. Entre novios y amantes ocasionales, Ana ha estado con unos 25 hombres. 

No es tanto según el parámetro actual de Cosmopolitan y Sex and The City en donde la mujer fuerte e independiente tiene todo el derecho a copular con varios hombres a la semana. 

Aunque cuando toma alguno en serio, suele decir que 6, no vaya a pensar que es una furcia. No puede dejar de pensar en los 3 ó 4 realmente alfas que la han «marcado» de por vida. 

Especialmente en Allan, un fornido muchacho, de cara agresiva que no tenía oficio ni beneficio pero parecía importarle todo un huevo. 

Nuestro paladín es un hombre de unos 30 años, acaba de empezar en esta empresa, graduado de económicas, tiene un Jetta del año pasado y un futuro bastante bueno a grosso modo en el mundo corporativo. 

Ha sido un buen chico que ha hecho todo lo que se supone que tenía que hacer para surgir en la vida según le dijeron sus padres. Miguel no es especialmente agraciado pero tampoco un adefesio. En su adolescencia y 20s, tuvo 2 novias, ambas lo dejaron a él porque «no sentían lo mismo» o » tenían que reflexionar sobre la relación y darse un tiempo». ( ¿ te suena familiar?). 

Para su posterior tristeza encontrarse con la amarga noticia de ver a su exnovias en brazos de otros. Levanta pesas 3 veces por semana y suele vestir a la moda del momento y oír también la música del momento. Pasó momentos muy malos ya que era realmente cariñoso y bondadoso con las mujeres. Eso le había enseñado Hollywood y las canciones de Bon Jovi. 

Eso también le decían sus amigas, las cuales lo llamaban para ir a comprar ropa, a lo que él accedía de buena gana ya que » hay que ser un caballero». 

Una actitud nada noble, ya que ha llegado a gastar 70€ por una cena a una mujer que apenas conocía, y algunos regalos medianamente caros a otras extrañas por favores sexuales. No hubiera hecho eso por absolutamente nadie. Nulo éxito en estos intentos. 

Él piensa que es un «buen partido». Es buen tipo. Bien visto en la comunidad y trabajador. Le encantaría formar una familia y desea tener una buena mujer a su lado. Está muy ilusionado con Ana y cree que es la indicada; edad parecida, comparten bastantes cosas en común, trabajan en lo mismo…y algo que tira mucho, son 30 tacos, hay que sentar cabeza. 

Un día Ana acepta una cena con Miguel. Contento, recoge a Ana en su inmaculado Jetta 2018 ( lo acaba de pulir y encerrar incluso por dentro, hasta con cositas de olor para impresionarla). Él decide llevarla a un restaurante de mariscos con bastante reputación y pide «lo que ella desee». De un tarjetazo, Miguel es 62€ más pobre por un par de horas de charlas de trabajo y relaciones fallidas por parte de ambos. 

Como era miércoles, ambos tenían que ir a dormir temprano. Ella se lo recalca con vehemencia. Raudo y veloz, la lleva a su casa no vaya a perder horas de sueño. La despide con un tímido beso en la mejilla. No quiere irrespetar a un ser tan hermoso como lo es Ana en su cabeza. Poco después de entrar a su domicilio, María llama a Ana para ir a un bar a «bailar».

 Ana está genuinamente exhausta, pero María es muy graciosa, convincente, y en ese bar ponen buena música. En unos 20 minutos, un par de extranjeros que tenían práctica de formación de empresa en esa ciudad la invitan a unas cervezas. 

Ellas acceden. Mientras tanto, 1 hora después, Miguel «el bienhechor» le manda un mensaje de buenas noches a Ana. Ella ni lo oye por el ruido del bar. «Ya debe estar durmiendo» se auto convence Miguel, en pijama, ajustando su alarma para levantarse a las 7 a.m. y no llegar tarde al cubículo con LEDs y mantener incólume su tarjeta horaria. Las cosas pintan divertidas en el bar.

 La cerveza se convirtieron en 3, y Ana y María van notando el efecto deshinibitorio del alcohol. En un pis pas, uno de los desconocidos agarra de la mano a Ana. 

El otro hace lo propio con María y se ponen a bailar. Entre una cosa y otra, ambas parejas acaban besándose. Después de estar media hora «perdiendo el tiempo» en la pista de baile, uno de los extranjeros le dice a las chicas que porqué no continúan la fiesta en el hotel donde se hospedan. Tiene una piscina muy bonita y vistas a toda la ciudad. 

Ellas acceden. Antes de subir al Skyroof, uno de ellos «olvidó algo» en la habitación. Ana lo acompaña, y con el efecto de las cervezas que lleva se deja besar por el hombre, la cosa va a más y tienen sexo con protección. Cree recordar. 

Ana llega tarde al trabajo por culpa del imprevisto, ya que tuvo que pasar por su casa a arreglarse después de la sesión de anoche. Antes que se acabe la mañana, María le manda un guiño en whatsapp sobre lo sucedido. Miguel, preocupado por la evidente desmejora de Ana, le pregunta si pudo dormir. » Uff, una horrible noche, no paré de toser..». 

Como buen caballero, Miguel, en sus justos 33 minutos que tiene permitido en su receso, agarra heróicamente su coche para obtener casi a una velocidad supersónica pastillas para la congestión de garganta. Ana le da las gracias con un beso en la mejilla y le recuerda lo «lindo» que es con ella». Esto le hace la tarde, el día y la semana a Miguel, quien estratégicamente le pregunta si pueden verse el viernes. 

Ella recordó que tenía un cumpleaños al cual asistir, lo cual en principio era cierto. Miguelse sintió algo triste, pero no quería insistir mucho ( lo había leído en el libro de algún PUA), así que concuerdan que el próximo «juebebes». El día del cumpleaños, Jorge, uno de los alfas que Ana todavía recuerda, le pregunta cómo está todo y si pueden verse . 

El cumpleaños es de un amigo común, con lo que ambos asistirán. Al cabo de una hora de empezar se saludan. Jorge tiene mucho encanto y hace reír a Ana. Suena el móvil de Jorge; es su novia, le dice que regresa pronto y pone el teléfono en silencio. Luego de un par de gin con vodkas, Jorge toma la iniciativa de decirle a Ana que «están más cómodos » hablando en una habitación semi vacía de la casa de la cumpleañera. 

La verdad es que había mucho ruido en el jardín y ella dice que sí. Apenas entrando, nuestro amigo Jorge la toma del cuello y pelo suave, pero firmemente y besa a Ana. 

Siguen con el juego. Ella le dice : » PARA Jorge, tienes a alguien, lo nuestro se acabó». Jorge se sonríe de lado, la deja de besar y le dice que ella es la que realmente quiere. Ana, embobada por la mezcla de gin, estrógeno, feromonas y testosterona de Jorge, decide besarlo con más ganas, a lo que Jorge la toma de la mano y sin decir nada van a un hotel cercano ( esta es de las pocas veces donde 50€ pueden ser redituables). 

Todavía un poco temerosa, Ana en principio decide «sólo hablar» al entrar por la puerta. Jorge, sin cortarse un pelo le dice que luego hablarán, la besa y pasa lo que tenía que pasar, sin protección . 

El jueves nunca llegó tan tarde para nuestro querido héroe de capa Blanca, Miguel. Ana recuerda que había quedado con un match de Tinder a ir a tomar algo el jueves, pero ya sería demasiado cancelarle a Miguel, el cual llega a buscarla con una sonrisa de oreja a oreja como si le hubieran tocado 200 millones y un costoso ramo de flores que encargó estratégicamente para la ocasión. En el camino de ida, Ana pasa casi la totalidad del trayecto hablando con María la divertida, recordando lo que pasó ese día, entre otras «hazañas» de cuando viajaron a «conocer Europa «. 

Miguel piensa: » cosas de mujeres, todo el día al teléfono «, sonríe confiadamente e invita a Ana esta vez a una parrillada argentina con vino tinto la verdad de buena calidad ( y caro, porque ella «lo vale»). Nuevamente vemos a Miguel despidiéndose.

Nuevamente vemos a Miguel despidiéndose. Esta vez con la ayuda del vino y un poco de cojones, decide darle un beso en la boca a Ana al dejarla en la puerta, a lo que ella le contesta : » Es un poco pronto para esto «, algo molesta. Miguel, casi temblando y voz muy frágil le dice: » tienes razón, no quería irrespetarte». 

Se despidieron y fueron a dormir. Miguel se lamenta profundamente y le manda un último mensaje esa noche pidiéndole disculpas nuevamente. Ana dice que está bien, todavía lo considera un buen chico. Al día siguiente, Ana decide hablar con el match de Tinder. 

Tras investigar un poco, resulta ser que es de una pudiente familia de la ciudad. Carlos no es la gran cosa, en ningún sentido. Pero tiene muchísimo dinero heredado y se dedica a pasar algunas horas por semana en la empresa de «papi». 

Nunca tuvo que esforzarse mucho por nada. Deciden quedar y llega Carlos en un Corvette C7 rojo a buscarla. Carlos tampoco tiene mucha decisión, así que le pregunta a Ana dónde le gustaría ir. 

Como andaban en una zona de clase alta, van a una marisquería muy elegante. Ana se percata que el atuendo total de Carlos es lo que gana ella en más de 1 año trabajando en la empresa: Un Rolex Submariner, ropa de Hacckett y una pluma Mont Blanc. 

Esto impresiona profundamente a Ana y aflora el instinto hipergámico. Mientras tanto, Miguel escribe y ella le contesta que está con unas amigas. Siguieron hablando de trivialidades. 

Carlos tampoco rivalizaba con Elon Musk en cuestión de intelecto, era un poco tonto vamos, pero según ella tenía «algo». La casa de Carlos quedaba de camino. A Ana le encanta todo lo que tenga que ver con agua. Y él tenía una piscina olímpica en la suya. 

Le pregunta si quería subir a verla, ella por supuesto accede, piden al camarero particular una botella de Champaña, y entre que era tarde y las burbujas, Carlos le dice de quedarse a dormir mejor. Ya era tarde y los übers ya no son tan seguros. Ella accede, sin mucha conciencia entre la deshidratación y alcohol, la mañana siguiente sólo recuerda que tuvo sexo sin protección varias veces gracias a los 200mgs de viagra que Carlos ingirió. 

Al día siguiente Ana le deja 2 chats a Carlos. Tras dejarla en visto por unas horas, le dice que la pasó muy bien y espera que vuelvan a verse pronto. Ella se mosquea bastante y se pregunta dónde están los chicos buenos. Último día. Después de charlas en la «ofi» y varias semanas «saliendo», nuestro héroe Miguel pasa a ser Batman y le propone a Ana algo más íntimo. 

Una cena en SU casa. Con una dicha similar a la de un niño de 7 años abriendo como regalo un Transformer a escala real, Miguel el buen chico imagina toda clase de cosas, no sólo sexo, si no la posibilidad de haber encontrado una «buena chica» para estabilizarse. 

A fin de cuentas tenían tiempo de conocerse, ella parecía una chica tranquila y de casa. Las botellas de vino iban cayendo como moscas, la conversación resultó muy agradable y realmente fluyó. Miguel tímidamente le dijo a Ana : » no quiero irrespetarte, pero me encantaría besarte». Ana se rió y Miguel vio el cielo abierto. 

Los besos llegaron a más y acabaron en el cuarto de Miguel. Antes de desmoronarse la camisa, Ana le suelta: » Es la 1era vez que hago algo así, no pienses que soy una fácil «. Miguel, entre extasiado y con mucha ternura le dice que jamás pensaría mal de ella ( realmente pensaba lo que decía). Hacia 4 meses que él no había tenido relaciones y el acto duró exactamente 25 segundos. Él nuevamente se disculpa por lo precoz de su proceder, ya que está muy enamorado y le gusta mucho. Ana lo abraza mientras piensa en lo bien que lo pasaba con Jorge, al cual le mando otro mensaje y no le ha contestado. 

Después de esto empiezan a salir formalmente, aunque realmente Ana de quien quiere tener noticias es de Carlos, el millonario medio lelo. Pero está de viaje en Europa por varios meses y le da largas. 8 semanas después y ¡sorpresa!, Ana estaba embarazada. Con una relación de algunas semanas y con esa edad es «común» tener hijos. 

Miguel no cabe en la felicidad que va a ser «papá» por 1era vez. Sueña con todo lo que ello conlleva y vive meses ilusionado subiendo toda clase de fotos a las redes sociales, desde la ecografía hasta el nacimiento del retoño. 

Todo iba muy bien a decir verdad, sólo la «ligera sospecha» de que, siendo él de raíces enteramente europeas, y Ana similar, su bebé tuviera facciones y color de piel distantes de lo que cabría esperar de esa unión. Ella sabe. Pero ve que Miguel es un buen hombre. Es responsable y trabajador. 

Mientras tanto, Ana siente remordimiento, eso la lleva a portarse distante con él a ratos. Cariñosa en otros. Es una situación triste pues Miguel estaba viviendo en una burbuja, pero es insostenible por todos lados.

 Se separan después de unos meses más y haber alquilado un piso que ella escogió y que él decidió pagar. Al regreso al trabajo por los pocos meses post maternales, a Ana la llama Francisca, una mujer de pelo corto y tan amable como una comadreja furiosa en los calzones, la gerente de recursos humanos, ampliamente inmiscuida en el movimiento feminista. 

Le dice que habrá recortes. Lo siente mucho. La liquidan y se ve forzada a buscar otro empleo. Los meses pasan y el dinero escasea. 

Conforme crece en breves meses, Miguel sospecha que ese hijo pudiera no ser suyo. Pero como le tiene tanto cariño vive en negación. Ana lo sabe, está casi segura, pero ha pasado por tanto sufrimiento, sus hormonas siguen trastocadas y decide echar adelante…

Carlos ya tiene la “epifanía”. Se da cuenta del “engaño”. 

En realidad, comprende que sólo un porcentaje muy pequeño de hombres puede realmente “tener” mujeres. Digo tener porque no es tuya, es tu turno. 

Entiende que le está haciendo daño intentar que una mujer sea el estandarte de tu vida y basarse en ello. Él siempre ha intentado hacer las cosas como se supone que tienes qué.. tratar a la gente con respeto y ser un caballero educado si es una mujer, así lo han educado a él y muchos hombres. 

Fuera de caer en la misoginia, Carlos traga la llamada píldora roja, pudiendo no sentirse un fracasado. Entendiendo esto y siguiendo algunas cuentas tipo MGTOW o gente que a lo mejor no tienen millones de seguidores, pero que provocan un impacto en su vida y en especial con el tema de las mujeres. Se da cuenta que él y el 95% de los hombres han hecho el lila con este tema. 

Sin embargo, todavía es joven. Se separa de su querida Ana, de hecho es capaz de “desconectar” en cierto modo del tema femenino y prueba un tiempo con escorts, aunque se da cuenta que no es lo mismo. 

Al final Miguel es un hombre inteligente, se va dando cuenta del “rendimiento decreciente” que a él en particular le supone poner todos los huevos en una canasta con una sóla mujer y decide hacer lo que nunca ha intentado: salir con varias a la vez. 

Al salir con varias a la vez, por algún motivo desprende un aura de “inalcanzable” porque ya ha entrado a una dinámica en la que ha comprendido el juego. Las mujeres lo tienen mucho más fácil para ligar que los hombres top, incluso una mujer promedio puede tener sexo más fáclimente que un hombre del 5-10% , atractivo, enforma, que gana buen dinero y es reconocido socialmente, al reconocer que él no está todavía en ese percentil, se pone a trabajar EN SÍ MISMO y disfruta el proceso.

Las mujeres viendo que Miguel va por su camino y no le hace mucho caso a ninguna ( escasez),  resulta que se hace interesante a las mujeres. No a las top models precisamente pero cajeras de super mercado bastante guapas por ejemplo. Ya no tiene esa cara de desesperado. Esa cara de ciervo en carretera de noche que ponen muchos cuando ven una mujer guapa. Ahora sabe que vale porque va ganando dinerillo y no cualquier mujer merece estar con alguien así. Lo empieza a ver y creer, y pasa. 

Pasa el tiempo, y Ana ya en sus 30 y largos, ha pasado por docenas de hombres y con un equipaje mental bastante importante. Tambien tiene un hijo no sabe de quién y otro que tuvo con un pretendiente de dinero hace un par de años. 

Le pasa una pensión de 1500 dolares al mes, pero realmente aunque es más de lo que necesita, tiene MÁS trabajo y encima lo peor es que no se siente feliz. 

Con lo que un día, agobiada, sin mucho dinero y triste como día gris de Londres, decide escribirle un whatsapp a Miguel para ir a quedar a un café. 

Miguel, tanto por cariño como porque en parte se la quiere volver a tirar, accede. Van al café, comparten cosas, hablan de gente, de cada uno…

Ana está muy receptiva y su instinto primal se hace evidente cuando ve que a Miguel le va bastante bien a juzgar por su ropa y su cambio de actitud.  Miguel, más avispado y habiendo entendiendo la naturaleza volátil de la mujer, pilla que Ana está en una fase en la que haría cualquier cosa por estabilidad ( el famoso “muro” o “epifanía” de los 30s). 

Esa estabilidad que no quería hace apenas 6 ó 7 años. Esa estabilidad que Miguel de seguro y muchos hombres le hubieran dado de buena gana. 

Pero Ana, sin ser una chica top, pensaba que merecía un hombre que manejara un buen coche alemán, alto, atractivo y con estatus.

 El tema es que la pobre Ana se dio cuenta ya tarde que ese tipo de hombres están demasiado enfrascados en sí mismos, con varias mujeres a la vez, o con una sola pero con un atractivo físico bestial y hay que recordar que los hombres nos fijamos mayormente en el físico y ellas en nuestro status-dinero-influencia.

Los dos empiezan a ver de qué se trata realmente esto, es un píldora muy fuerte. El hombre propone y la mujer dispone, pero hasta cierta parte de la vida. La juventud en una mujer es a lo que el estatus-dinero en un hombre. Como realmente es una buena mujer a pesar de su inmadurez, accede a acostarse con Miguel esa misma noche, tal vez por confusión o como último recurso al ver que nuestro sufrido Miguel es, en realidad, un ganador.

El tema es que Miguel, ya bastante quemado de las relaciones y sobre todo del tiempo  y energía especialmente en Ana, no toma de buena gana el resumen de todo y se va acordando de todos los plantones que le ha hecho, los desprecios, las idas de olla, saber que ha catado multitud de falos… se acuesta con ella, pero ya no es “con amor”. 

La trata en la cama literalmente como a una puta de polígono. Le golpea el culo mientras la tiene en 4 y la somete duramente ya que tiene mucha más fuerza de tantos meses entrenando con pesas y con un par de ciclos de SARMs con algo de testosterona a sus espaldas.

 En cierto modo se ha vuelto un “pasota emocional” después de años y años de ser rechazado en sus 20s por no tener “lo necesario”… pues realmente no conecta con la mujer de la que tanto se había enamorado. 

Harto de las premisas de lo que es “ el amor”, Miguel se dio cuenta que el sexo es sólo una trampa de la naturaleza para no extinguirse. Eyacula dentro de Ana como si fuera la última vez, grita como un becerro siendo degollado ( práctica que algunas mujeres agradecen), y cuando termina la agarra del pelo con algo de fuerza y le pone la boca para que ingiriera su “líquido vital”, sin dejarle opción a no tragárselo. Cuando acaba todo, se pone a mirar el móvil mientras ella se acurruca a él. 

Miguel ha cambiado. No es millonario, no ha crecido 5 cms, pero el hecho de haber conocido “la red pill” y cómo funciona el mercado sexual le ha dado muchas muchas ventajas. 

Lejos de ver a las chicas como “enemigos”, las ve como seres humanos imperfectos como somos los hombres. No deja de ser un chico “del montón”, pero con una seguridad en sí mismo pasmosa, un físico medianamente trabajado y  sobre todo mucha labia al haber leído biografías de gente interesante como Arnold, Jeff Bezos, Elon Musk.. en vez de haber perdido el tiempo viendo programas de telebasura y saliendo cada fin de semana a… perseguir panocha, gastando dinero, tiempo y perdiendo casi todo el día siguiente tras la resaca.

Se da cuenta que nos han vendido una mentira. La sociedad está hecha hoy día para rendir pleitesía a gente que no lo merece. No sólo mujeres, también hombres muy estúpidos que por X o por Y tienen poder e influencia. 

Conforme se da más cuenta de cómo funciona el mundo, Miguel, sin llegar a ser un ermitaño o desadaptado, simplemente “desconecta” de todo : cancela su netflix ya que la mayoría son series pro feministas y LGTB o como se diga. Cancela la televisión por supuesto. Borra TODAS sus redes sociales ( sobre todo IG), menos Facebook por familiares y amigos antiguos y ver algún video en Youtube, mira whatsapp cada 8 horas y se da cuenta que las RRSS son el mayor CÁNCER de la sociedad actual. En 2005-2008 el internet estaba en nuestras vidas pero no nos la robaba.

Intenta las apps de ligue ( Tinder etc..), están bien, pero al final en esas apps si no demuestras que tienes dinero o el físico y cara de un modelo, muy muy poco va a mojar… una chica que es físicamente un 6 nunca va a fijarse en un chico que es otro 6. La chica 6 ( como tantas Anas), van a por el tio top. Y los tios tops, al ser hombres, se tiran tanto a las 5 si un viernes tonto no tienes nada que hacer y estás caliente, como a las 10. Es una batalla perdida para la mayoría por el “yolovalguismo” actual. 

Al final. Miguel entiende la biología del ser humano y no ve como algo traumático no encontrar el “amor”. También entiende que las relaciones casi siempre van y vienen, lo que queda es aprovechar el momento y ver si puedes aprender algo positivo ( alguien que haya ayudado a vestir mejor o ser más organizado). 

También entiende algo muy claro, y esto es MUY importante: Si puedes tener follamigas, de alguna vas a caer. No van a pasar 5 años y que Y va a ser un terreno complicado porque ya la cosa empieza de un modo “raro”. 

Ana pasó a intentar tener una familia, pero no lo logró. Miguel ahora “echó adelante” en la vida y sería un buen proveedor. El caso es que a Miguel ya no lo interesa Ana. Ana también llega a comprender que la vida se puede vivir de otro modo, como poner atención a cosas que te gustan y vivir el momento ( carpe diem).. ir al gimnasio escuchando música y alegrarte por ello. También se da cuenta que tenemos la vida compara. En cualquier momento nos lesionamos gravemente, perdemos mucho dinero, te quedas solo en la vida. 

Pero con algo que nunca van a poder arrebatarte es tu forma de ver la cosas, a menos que te maten claro. 

La moraleja de esto ya la sabéis, nos han vendido tanto el “amor” romántico de películas y música, que mola mucho, pero que es una distorsión total a cómo se debe entender el tema de las mujeres. 

Nuestra mayor torpeza es guiarnos por nuestros instintos sexuales y hacer el gilipollas como todos hemos hecho ( yo me meti a un bus en Mexico a un sitio que no conocía de nada para ver a una que vi en Facebook).

Este tipo de idioteces pueden pasar un momento de tu vida, unos añitos si eres medio lerdo…pero conozco tios que hacen esto hasta con 70. 

La persona que tengas al lado, si es que quieres, tiene que aportarte mucho, y tienes que tener ganas de tirártela. De nada sirve una eminencia si es bagre.

9 respuestas a «LA CRUDA REALIDAD DE LA CHICA QUE TE GUSTA. PARA CABALLEROS BLANCO Y MANGINAS»

  1. Te animo a hacer más historias de estas, es como mejor se entiende el funcionamiento de las relaciones entre hombres y mujeres, el relato es divertido, interesante, gracioso y lo más importante , real como la vida misma. Un abrazo!!

  2. Desde que entendí la dominación que ejercen las mujeres hacia nosotros con la herramienta del sexo y la manipulación que ejercen sobre nosotros desde que entendí eso soy libre las ganas de follar nunca se van a quitar pero ya no me va a manipular soy libre

  3. Me he leído esto como 3 veces y no deja de sorprenderme lo muy parecido que es con la vida de muchos de nosotros (mi caso es muy parecido), que gran lección nos deja esta lectura espero poder cambiar para bien pronto y dejar de ser tan estúpido

  4. No voy a dejar un comentario muy largo porque aún no termino de leer. Iba por la mitad y tuve que parar porque empezó a doler. 23 años me tomó darme cuenta de lo pelotudo que fui. En partes era como si estuvieran relatando mi vida.

    Muchas Gracias Rod. Por tus aportes en tu canal de youtube, me han ayudado bastante a replantearme la vida.

  5. lo he leído y ms siento identificado con la historia me sucedió algo parecido hace un par de meses y me sentía tonto al principio por haber caído en su juego de manipulación con el tiempo lo recuerdo y me causa gracia, pero al leer esto me di cuenta que son cosas que suceden a mas de un hombre y solo queda ir por las siguientes

  6. Esto es una puta maravilla rod! Por mucho algo de gran valor,aprendizaje y golpe de realidad pero tiene un enlace con una buena historia. Tenía mucho que no disfrutaba de leer algo y a la vez aprender. Te mando un gran abrazo Rod,me llegó esto en el momento. Justo termine a mi novia por qué deje de tener interés en ella,decidí volver a enfocarme en mi y ahora que lo hago ella me busca pero ya no me importa por qué ya probé que puedo tener mejores opciones en todo. Me dió miedo salir de mi zoma de confort,pero me atreví y ver estos blogs me dan fuerza para seguir luchando y ser mejor.

  7. No sabía que nuestro amigo Rod tenía tan buen dominio de la pluma y tan buena prosa para el relato. La verdad es que el universo femenino actual padece de este gran síndrome de «yolovalguismo» del que habló nuestro estimado. Mujeres top que rompen con estos patrones sí las hay, las he conocido, pero son tan escasas y raras como el plutonio. En resumen, hay qué tratar de hacer dinero, pulir la personalidad, aprender a vivir solo, cultivarse lo más que se pueda en cuerpo y mente y aprender a tratar bien a las chicas, cómo no, pero jamás ser sus lambebotas.

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